El futuro próximo en grises.
Como escribía hoy en el Rincón de Economía, Solbes, después del Congreso de Ministros de ayer, nos ha pintado un panorama económico negro. Ya he leído y oído múltiples opiniones sobre si se denomina crisis, estancamiento, etc., y ¿eso importa? Pues sí, la palabra “crisis” tiene muchas connotaciones y ninguna positiva. Para empezar genera miedo, y no es buena cosa, en ningún sentido. No se puede decir, como machaconamente ha hecho el PP, con la insistencia de que se llamen a las cosas por su nombre ¿cuál ha sido su nombre?. Por ahora, y toquemos madera, como no se puede llamar es recesión, y eso ya sí es importante. Pero reconozco que yo no me creía que llegásemos a una situación tan dura, en estas páginas lo he escrito, es fácil comprobar que me sorprende y me preocupa. Hace unos meses, pocos, se veían todos los factores colocados en la mesa, pero siempre he pensado que teníamos capacidad para afrontarlos.
Evidentemente muchos se han equivocado. El PP que reducía el anunciado hace meses crecimiento de Solbes del 3,3% al 2,6. Los expertos económicos que preveían un deterioro mucho más paulatino y manejable, y por supuesto el Gobierno, que aún hoy no lo tiene claro. Como dice el Vicepresidente Económico es la crisis más compleja de los últimos tiempos. Y sí, hay que buscar bastantes años atrás. Y es más, mientras que el Presidente Zapatero declara razones financieras como motivo primero, Solbes habla del precio del crudo como causa principal, aparte de las restantes. Y mientras Caldera habla de una cifra de parados, Solbes la aumenta sustancialmente. E incluso hay quien mira el horizonte con optimismo, como el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, quien afirma que la economía española está preparada para pasar la “parte mala” de la actual crisis económica “en condiciones razonables”. Y es que lo más preocupante bajo mi punto de vista en este momento, es que no se puede hacer una previsión. Aunque se hagan porque la economía es así, tiene que basarse en algo, pero me permito copiar una frase del responsable de economía del Ejecutivo, que publica la Vanguardia: “Solbes rechazó que el Gobierno se equivocara con sus anteriores estimaciones, porque las previsiones “mueren el mismo día en que se publican” y en cuanto aparecen datos nuevos que las modifican.” Eso es lo preocupante. Porque si tenemos la confianza, como dicen todas las fuentes, de que en el 2010 estaremos nuevamente en un crecimiento alto y estable, generando empleo, etc., pues habrá quien lo pase mal, pero se vislumbra un futuro más o menos próximo, pero ¿y si no es así?.
Hoy leía un artículo de IBL News, me permito volver a hacer una copia, habla de EEUU. ”El número de propietarios que encara el embargo por impago de sus hipotecas se duplicó con creces en el segundo trimestre en comparación al mismo periodo hace un año, según las estadísticas difundidas el viernes. A nivel nacional, 739.714 propietarios recibieron por lo menos un aviso de embargo en el segundo trimestre, una de cada 171 familias estadounidenses” Casi 740.000 propietarios que pueden ser embargados en la, teóricamente, primera potencia económica mundial. La morosidad española es mucho más baja, pero ¿y los que se encuentran en esa situación? Yo nunca había conocido casos, ahora los conozco. Y la situación es angustiosa. Las grandes constructoras están suficientemente diversificadas, pero las pymes caen, y son puestos de trabajo.
Montoro, portavoz de economía del PP, llama ahora a Solbes “antipatriota” por modificar las previsiones de crecimiento. Hay que ser ridículo. Hasta un aficionado como el que escribe esto, sabe que los mercados no son una ciencia exacta, que intervienen muchísimos factores, y muchos no son predecibles. Pero no quiero hablar de los populares, ya lo hice en mi último escrito y no me interesan a estos efectos.
El optimismo de Zapatero no ha calado en la mente de los españoles, o eso dicen las pocas encuestas que he podido localizar. Y la restricción del gasto ante la terrorífica palabra “crisis” provoca una falta de consumo que, personalmente, encuentro injustificada. Salvo para los hipotecados que les habrán subido un buen porcentaje, dependiendo de los años, o de los que se encuentran con personas de la familia en el paro, o en posibilidad real de estarlo. De no ser así, verdaderamente no lo entiendo. Pero en cuanto la palabra maldita se extiende, las cremalleras de los bolsillos se cierran. Y claro, es una espiral. Y mucho más con las restricciones al crédito. Pero esto va a ser así siempre, se han acabado los créditos al consumo fáciles, o las tasaciones hipotecarias por encima del valor real. Todo eso no va a volver a existir, hay una normativa que lo restringe, de hecho hay un artículo relativamente somero al respecto en la publicación a la que me refiero al principio de este escrito. Son explicaciones de las normas del Banco Mundial de Pagos en relación al riesgo que he elaborado. Y si se hubiesen cumplido en EEUU desde hace unos años, no se hubiese dado el estallido de las subprime, porque no cabría ofrecer unas hipotecas a interés abusivo por el hecho de que el cobro fuese dudoso.
Se nos ha juntado todo, y lo que muchos suponíamos como pasajero se ha convertido en un pozo negro ¿con fondo? Espero que lo más cercano posible al dintel, pero como dice Solbes, no está la situación para predicciones.
Un saludo
JLF