Gallardón - Losantos: 36.000 a 0
Esa es la multa que tiene que pagar el seudo periodista Losantos por “vejar y desacreditar” al alcalde de Madrid. Por supuesto no aprende, ya ha tachado la sentencia de “chapuza”, y es que el vocabulario de este hombre es bastante cortito, insultos y descalificaciones. Debería de aprender de su correligionario Pío Moa, admirado por Aznar, que escribe libros cada dos semanas. Eso si es lenguaje fluido, ni el prolífico Lope de Vega lo superaría. Claro, la historia se la inventa
aunque se autodenomina historiador, y evidentemente así es más fácil. El sí realmente historiador, Francisco Espinosa Maestre, dijo de él: “Ni Pío Moa es historiador ni sus libros son de historia. En realidad estamos ante un simple propagandista y mediocre escritor al servicio del Partido Popular, al que se le ha encomendado la misión de mejorar la imagen que la derecha española quiere dar de sí misma y empeorar la de la izquierda. Para lograr dichos objetivos vale todo” Y ese “todo” incluye historias de la República o de la guerra civil española que surgen de su fecunda imaginación. No conseguirá batir el record de Corín Tellado con sus 4.000 títulos, pero Moa debe de ser como el Corín de la derecha, aunque lamentablemente para él, ésta novelista consiguió estar en el Libro Guiness de los Records mientras que a aquel, dudo mucho que le recuerde alguien pasado unos años.
En cualquier caso no estaba hablando de este personaje, sino de don Federico. Y es que fue condenado ayer a pagar la multa a la que he hecho referencia, por el Juzgado de lo penal número 6 de Madrid, cuya titular es Inmaculada Iglesias. Ha considerado que las expresiones proferidas por el locutor son tan claramente “insultantes o hirientes” que resulta obvio que tan sólo pretendía “vejar la imagen y dignidad del querellante en forma innecesaria y gratuita, y desacreditarle públicamente”, además “no están justificadas por el legítimo derecho de libertad de expresión”, ya que el locutor pretende legitimar el “derecho al insulto”.
Losantos ha soltado su rabia por la sentencia, tachando a la jueza de “chapuza”, alegando que era un ataque a la libertad de expresión, que no se podía “criticar a un político con libertad”, y las lindezas que suele repetir cansinamente en su programa matinal de la COPE, que, por cierto, cada vez tiene más detractores en la iglesia, que es de quien depende. Ayer fue el obispo de Barcelona quien evidenciaba su disgusto con el/los locutores de la cadena. Pero su santidad, Rouco, ultra derechista, tiene especial empeño en mantenerlos, así renovó el contrato de Losantos, democráticamente, votó el solo. No dio opciones al resto de la mesa que, mayoritariamente, eran contrarios.
Y es que mantener a estas personas es un descrédito para el PP, para los obispos y para los oyentes que no sean fanáticos del insulto ni de la derecha más rancia. Ya me referí a ellos en otro artículo, en el que también hablaba de Pedro J., llamado como defensor en el perdido pleito, que al parecer va a recurrir. Pienso que más que recurrir lo que debería hacer es retractarse, pero ese término no debe de formar parte de su menguado vocabulario.
No ha aprendido la lección. Él sabrá. Aún tiene pendientes las dos demandas presentadas por el Sindicato Profesional de Policía por calumnias. Con un poco de suerte dejará de envenenar las mentes de los oyentes más incautos.
Un saludo
JLF