El oro negro, las inmensas inversiones y las nuevas energías
Los altos precios del petróleo son una parte importante del problema mundial que estamos viviendo, junto con la falta de
alimentos, principalmente. Para los países de la Unión Europea o para EEUU suponen una carga que se une ya a otras muchas, y que ataca de forma sensible a las economías. En relación a este problema, Sarkozy está siendo la estrella en estos días. No es de extrañar, el barril de petróleo se ha llegado a pagar a 135$, cerca de la barrera psicológica de los 150$ lo que ha puesto en pie de guerra a los que más necesitan del carburante.
En Francia, los pesqueros ya llevan tres semanas obstruyendo los puertos y las estaciones de combustible. En Gran Bretaña ha habido una protesta de transportistas en el centro de Londres que ha paralizado la ciudad, pues plantean que del 60% de impuestos que lleva el Estado se devuelva una parte. En España estaba previsto el inicio de una huelga el viernes, pero los pesqueros de Cataluña y Cádiz se han adelantado. Hoy tenía lugar un encuentro del Ministerio de Fomento con las partes implicadas, representantes de pesca y federación de transportes por carretera. A partir del viernes, Cepesca, ha convocado un amarre indefinido, y según Fenadismer, de transportes, la situación es insostenible, pues no es que falte una rentabilidad mínima, es que no se cubren los costes.
Sarkozy, que será presidente de la UE a partir del mes de julio, plantea que el 19%, que se paga en su país por IVA, se deduzca, y la cantidad de entre 150 y 170 millones de euros trimestrales que supone, se reparta en una prima para para el fuel de calefacción y una tarifa de gas social. Pero para ello precisa del apoyo de la Comunidad Europea, y ya se han dado casos en que la Comisión era muy negada a reducir impuestos sobre los carburantes. En España, en un momento en que la Hacienda está dañada y con una minoración de ingresos por la falta del IVA de la vivienda, también repercutiría muy negativamente la cuantía del impuesto en los carburantes.
El Presidente francés afirma que “la demanda de productos petroleros es cada vez más fuerte y la oferta no aumenta, o (aumenta) muy poco”. No obstante Salem El-Badri señaló que el costo “no debería subir a ese nivel” y dijo que “no hay
ningún hecho que haya contribuido a esta alza‘’ de 130 dólares hace dos días a 135 dólares el jueves. Y además afirma que hay suficiente petróleo en el mercado. A pesar de ello, la ministra de economía, Lagarde, va a pedir al G7 para que hagan fuerza de cara a los países productores a fin de que suban la producción. No obstante, el secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Abdalá el-Badri, según declaró “la demanda mundial de crudo está en 86,9 millones de barriles diarios, mientras la producción de la OPEP se ubica en 32 millones de los cuales 31,8 están ingresando al mercado“,eso significa que la OPEP está con un excedente de 200.000 barriles diarios”. Por su parte, el presidente de la OPEP, Chakib Khelil, advirtió que el precio del crudo continuará al alza, sobre todo si la tendencia de la economía estadounidense se mantiene y el dólar sigue devaluado, por lo que reiteró que el grupo no realizará una reunión antes del encuentro programado para septiembre.
Hay quien teme que nos encontremos en la conocida curva de Hubbert, que es el final del petróleo y los combustibles fósiles, donde habría un pico que es el de mayor abastecimiento para decrecer paulatinamente, encareciendo estas materias
ya que cada vez sería menos rentable y más costosa su extracción. De hecho hay yacimientos en los que ocurre, en concreto en Rusia, pero según Sarkozy hay reservas en los yacimientos conocidos para 50 o 60 años. Lo demostraría declaraciones de Arabia Saudí, la principal productora del mundo, cuando tras el destrozo del Katrina en el Golfo de México dijo que no estaba en condiciones de aumentar la producción, lo que no era real, pues últimamente ha subido la extracción en 300.000 barriles diarios para compensar la falta de otros países.
Siendo así ¿por qué el encarecimiento del petróleo?, nunca mejor llamado oro negro. Pues al parecer el motivo no es único, sino variado.
Por un lado la importante demanda de países emergentes, principalmente India y China. Agravado por la escasez rusa y por problemas de bombeo en Nigeria y Noruega.
Por otro lado la debilidad del dólar, que es en lo que se paga la factura. Hay países, como Arabia Saudí, que dicen importar más productos de la Unión Europea que de EEUU, con lo que la diferencia en el cambio entre el dolar y el euro les afecta. Y hay quien se ha planteado que fuese el euro la moneda de referencia, no obstante Salem El-Badri descartó de momento modificar la comercialización de petróleo de dólares a euros. “Hay una nueva moneda muy fuerte que está entrando en el mercado que es el euro, pero el porcentaje que representa el euro en el comercio mundial no es tan significativo, entonces tomará mucho tiempo para que podamos cambiar eso'’, indicó. Además, según declaró George Soros en el diario británico The Daily Telegraph, es improbable que descienda el precio hasta que las economías de EEUU y Gran Bretaña, que están fuertemente dañadas, se contraigan, provocando una disminución en la demanda.
Y de manera muy importante, y según todos los analistas, por la especulación. Según Soros, “el precio tiene una forma parabólica, característica de las burbujas”, y se manifiesta a favor de un mayor control para evitar el proceso de especulación. Y no es él solo, Abdalá el-Badri, insistió en que el mercado financiero debe poner límites a los especuladores, responsables según él, de la volatilidad de los precios del crudo, e insiste en los controles y en poner unos límites. Para el economista Luis Palma, claramente es una burbuja, porque, según dice, se dan factores que lo demuestran “Hubo un violento incremento de precios y de volumen en el mercado, un apalancamiento financiero para tomar posiciones y pese a que el producto sube, la gente sigue comprando“. Y es que, especialmente en Estados Unidos, se está comprando materias primas en los mercados de futuros, petróleo u otras, como refugio de la inflación. Como indica la consultora Strategic Energy and Economic que señala que “de 80$ para arriba, el precio es pura especulación”.
Y es que el capital siempre busca salidas. Si se utilizase de otra forma, el mundo cambiaría, pero no, la búsqueda del beneficio es sagrada. Así se publicaba en el diario económico Cinco Días que la crisis del crédito hace hervir el mercado de derivados (donde se encuentran los crudos). Según éste, “la negociación en el mercado OTC (over the counter) de derivados creció un 43,6% durante el año 2007, según los datos publicados por el Banco de Pagos Internacionales (BIS), el banco central de los bancos centrales”, que se encuentra en Basilea. “El volumen de negociación alcanzó el año pasado la cifra récord de 596 billones de dólares, unos 378,2 billones de euros. Son los datos divulgados por el BIS, también
conocido como el Banco de Basilea, en la memoria semestral que acaba de publicar. Para poner una referencia, la cifra supone exactamente 378 veces el PIB de España.” De esta inmensa cantidad, el 20,2% le corresponde a materias primas.
Es lo que se denomina el “mercado gris”, que son acuerdos privados, donde no existen, por tanto, las mismas garantías de supervisión que proporcionan los mercados organizados, ni tampoco las condiciones de liquidez, información y transparencia. Y han existido siempre, pero ahora, con las restricciones crediticias, se han disparado “la partida que ha experimentado un mayor crecimiento interanual son los llamados credit default swaps (CDS), cuyo volumen de negociación ha aumentado un 102,1%.” Evidentemente, no es un mercado para inversores cualquiera.
Con independencia de estas macro cifras, hay alguna buena señal, y de hecho el precio ha bajado un poco, debido a la apreciación del dólar, y a una previsible bajada de demanda en Asia, debido a que los subsidios al combustible se están haciendo demasiado pesados para sus economías.
En cualquier caso, aunque los carburantes fósiles bajasen, el mundo tiene el reto de buscar sustitutos, primero el alto grado de contaminación que producen, y segundo porque son finitos, durarán unas generaciones, según la petrolera Shell para el 2040 ya no será rentable, así se van a agotar y cuanto antes se empiece a buscar energías sustitutivas, mejor. En esta cuestión, el presidente francés apuesta por la energía atómica, y el aumento de la las limpias en un porcentaje de un 20%. En principio esto no servirá para muchos usos, como puede ser la locomoción. Me parece más sensata la postura de Rodríguez Zapatero, que presenta en su congreso un espacio para la utilización del hidrógeno, además de las alternativas y España tiene un gran potencial para las energías solares, eólicas, etc.
No puedo evaluar la pretensión del PSOE, pero sí tengo algunas cosas claras, y es que hidrógeno no falta, es el elemento más abundante del universo; por otro lado no parece que haya ningún problema en su distribución ni movilidad, puesto que ya se utiliza en la fabricación de fertilizantes. Además es completamente limpio, explosiona con el oxigeno mediante una chispa, creando agua.
Y lo que parece que es fácil resulta que no lo es tanto, pero Daimler Chrysler, General Motors, BMW, Ford y Fiat ya están en ello, en una carrera por buscar el carburante del futuro apuestan por el hidrógeno. Citando a ElMundo.es “el que tiene más posibilidades de ser el coche del futuro funciona con un motor alimentado por una pila de combustión que, a su vez, genera electricidad constantemente por la reacción del oxígeno del aire con el hidrógeno almacenado en un depósito. Esta reacción genera agua, que se utiliza para refrigerar la pila. La energía liberada se utiliza para alimentar los motores eléctricos que mueven el vehículo.” Lo cierto es que los cohetes espaciales utilizan éste elemento como propulsión (en ese caso, tendrían que plantearse en Tráfico si incrementar los límites de velocidad
). Ya, en el año pasado, BMW presentó el primer coche de hidrógeno, el 750 hL, con excelentes prestaciones, y prevé ponerlo en venta en breve, cinco años. Pero choca con problemas, como no podía ser de otra forma, según el mencionado diario “No lo tendrá fácil el fabricante alemán, ya que cinco años es un plazo breve, teniendo en cuenta que para abaratar el precio de este elemento hace falta primero, un pacto político internacional para aumentar de forma considerable la producción de hidrógeno, y segundo, librar la batalla con las compañías petroleras, que no están dispuestas a pasar por el aro, a menos que encuentren en ello un negocio seguro”.
Parece claro que el futuro es el hidrógeno, es completamente limpio. Su mantenimiento precisa de temperaturas muy bajas, pero todo son problemas solucionables, como se puede ver en este escrito un poco antes, todo es cuestión de dinero.
Un saludo
JLF