La crisis vista por un ciudadano de a pie. (3) El hoy económico.
No es un tema que entrase en estos momentos en mis ideas de lo que habría que abordar, pero siento, más que razono, que es necesario. Entiendo que la sociedad de este país no tenemos claras las líneas maestras a seguir y que ha sido un error del gobierno el dar rienda suelta a declaraciones que en unas horas han sido contradichas. Un ejemplo claro, el caso de la decisión de computar las jubilaciones tomando como medida los últimos 25 años cotizados para que, en muy poco tiempo y viendo la reacción, se utilice el “donde digo digo, digo Diego”. No son actuaciones que generen confianza y si de algo estamos necesitados es de esta. Se precisa creer en un gobierno fuerte con las ideas muy claras, serán populares o impopulares, en una etapa como la que vivimos puede haber cabida para todo, pero no para la confusión. Ese papel es el de los bancos de la oposición, no puede serlo del Gobierno de la nación.
No estoy en desacuerdo ni por un momento con el plan de austeridad que ahora se baraja, pero no puede ser asumido por los ciudadanos en tanto no se plasme en actuaciones claras, en pasos firmes. Es en definitiva lo que nos exige el Banco Central Europeo y las autoridades económicas, y si el gobierno se escuda en que lo mismo ocurre con países del calibre de Francia o Gran Bretaña, me parece muy bien pero no es lo que me importa. El hecho de que media Europa esté en las mismas condiciones no me produce ningún consuelo, precisamos medidas claras. Lo es, por ejemplo, la subida del IVA. Será más o menos discutible, hay quien indica que provocará una recaída, personalmente no me lo creo, por lógica se debe de dar un mayor gasto en los meses previos para reducirse en el momento de ascenso y regularizarse a continuación. Nada que sea trascendental. Por supuesto la “obligación” derechista es pensar de distinta forma, como lo es el trasnochado izquierdismo, que no el real, y se abogará por montañas de especulaciones sin sentido que tan sólo se irán por la tangente sin relación directa.
Por supuesto los medios de la oposición censuran las palabras, creo que de la ministra Salgado, relacionando la imposición española con la europea, y recalcando que las comparaciones son odiosas porque en otros países el salario mínimo duplica al español y no existe por lo tanto una correlación. Lo escuché casualmente en una de sus emisoras, en la que indicaban los salarios franceses y noruegos, tomaba un café cuando la reacción del par de oyentes que en ese momento estaban fue clara y referida a los miembros del gobierno: ¡qué hijos de puta! Y como escribo estas líneas como un ciudadano más, que es exactamente lo que soy, indicaré mi respuesta, contra mi intención que es la de no inmiscuirme nunca en discusiones de taberna. Pregunté el por qué de una exclamación tan ofensiva y si para hacerla consideraban la relación del coste de la vida en esos países respecto al salario mínimo, y si ésta era distinta en España. Una persona se calló sin saber qué decir, la otra me respondió que en Noruega o países nórdicos tenían unas ventajas sociales en cuanto a gratuidad de servicios de las que aquí carecemos. ¡Por supuesto! Tuve que responder, pero ¿cuál es la carga fiscal de ellos y cuál la nuestra? Porque están hablando de dos puntos en el IVA más alto, uno en el medio y cero en el bajo, para nada algo que influya en impuestos directos sobre la renta, en los que con facilidad nos duplican.
¿Imaginan a Aguirre y su obsesión por las privatizaciones potenciando la sanidad pública decente y gratuita? ¿Dejando a un margen a los centros privados de enseñanza y ofreciendo unas garantías de calidad y gratuidad en institutos o centros públicos? No hubo respuesta alguna. Yo me pregunto qué ocurriría si a un legislador se le ocurriese establecer una imposición media sobre las rentas de un 50-60% en España, como ocurre en países nórdicos, y permitir así cubrir unas prestaciones sociales de calidad y gratuidad.
Claro que estoy de acuerdo con medidas que el PP critica, o la burguesía catalana o vasca, por supuesto que sí. De gobernar cualquiera de ellos y con tal de bajar la deuda, no se cobraría el desempleo como viene haciéndose hasta la fecha, ni existiría una ayuda de 420€ finalizado el plazo, ni el Estado avalaría al 100% las líneas del ICO para Pymes u otros. ¿Es insuficiente? Muchas cosas lo son, por supuesto que sí, pero las arcas tienen un límite, se quiera o no, y aunque no estemos cerca de los países más endeudados de Europa, sí lo suficiente y con peor salida que otros.
Me ha alegrado leer en estos días, por primera vez desde que se tomó la medida de eliminar el impuesto sobre el patrimonio, que quizás haya sido un error. Lo dijo así Salgado y me parece perfecto, es sano y positivo indicar lo que no se ha hecho bien. No voy a entrar en el tema porque en su día lo hice, sigo pensando que es una doble imposición, pero perjudica a quien más tiene y esos no son los ciudadanos de a pie, como nosotros.
Es sano que el propio presidente, Rodríguez Zapatero, indique en contra de las estupideces vertidas en su día por los cerebros económicos de la cadena de los obispos o del diario de Pedro J., que se habían recaudado 1.160 millones de euros del sistema financiero cuando no hubo más remedio que intervenir, por una crisis financiera y generada por el propio sistema capitalista.
Hay que jugar con la baraja que existe, no hay posibilidad de otra, no se pueden hacer malabarismos, pero sí se puede, y me parece muy correcta, la respuesta europea ante el Tesoro de los EEUU o ante su eterno aliado en Europa, Brown en este caso, posicionándose claramente contra productos tan peligrosos y tan demenciales como los hedge funds o las restantes maniobras del liberalismo más a ultranza que significan los movimientos alternativos o de capital riesgo. Claro que quien suscribe los eliminaría, pero hablar siempre es fácil, la posición adoptada por Michel Barnier o el resto de Europa cuando precisamente España la encabeza, parece la única sensata. Si ese tipo de operaciones tienen que existir, al menos que se regulen. La moratoria conseguida por Gran Bretaña tras hablar con el presidente Rodríguez Zapatero podría entenderse como un triunfo para ellos que gestionan la mayor parte de esos fondos, su peso como el yanqui es siempre impresionante. Pero tan sólo es un punto a debatir en un futuro antes de dejar España la presidencia europea, no es aceptable que el capital de mayor peligro circule sin restricciones y con completa impunidad como hasta ahora y el gobierno español está obligado a no consentirlo. Lo contrario sería un error histórico. Por inversiones o manipulaciones de ese tipo engordan las burbujas, no es permisible la especulación impune del gran capital que nos afecta a todos, a quien se compra una vivienda, a quien pide un préstamo, a quien paga un precio desmesurado por los carburantes en los momentos de subida, a todos.
Pero me voy por las ramas y no era mi intención. El ahora de este país es esperar que dé frutos el diálogo social y se lleguen a unos acuerdos sobre el mercado de trabajo realmente válidos y sensatos. Son tan necesarios como lo serían unos pactos políticos sobre los temas que más urgen, creación de empleo, modelo productivo, reestructuración industrial y energética, y bastantes otros para que de verdad pudiésemos ver medidas sobre la mesa y no explotación de la crisis para obtener votos, como está sucediendo, pero con el clero hemos topado.
Un saludo
JLF