La inmadurez económica del PP o el oportunismo político.
Como mencionó el Presidente del Gobierno “Es lamentable que por intereses partidistas no se tenga altura de miras ni visión de Estado”. Frases como esa son las que tilda el PP como pataleta. Y hechos de tanta envergadura son los que hacen que los españoles cada vez seamos más descreídos en relación a la política.
Que gente como Camps o Aguirre se opongan sea a lo que sea que parta del Gobierno, es algo sabido de antemano. Son un freno a cualquier legislación estatal, un impedimento para las autonomías en las que nos encontramos millones de afectados de su sinrazón política. Pero ¿todos los presidentes del PP? ¿Hasta dónde llega la dictadura de partido para que personas que encabezan CCAA se presten a seguir los dictados del jefe? Se puede comprender la postura del gallego Núñez, no en el sentido de falta de toma de contactos, pues se han dado muchos más en una legislatura del PSOE que en las dos del PP. Pero sí en que se tendrían que haber estudiado las propuestas. No se ha hecho, tal vez porque la mayor parte de las exigencias económicas de los populares estaban contempladas, y las que no, más previsibles no pueden ser. Es imposible mantener una política de subida de impuestos suave para contrarrestar la deuda que está generando especialmente el paro, y aceptar la disminución impositiva a las empresas. Está fuera de lógica esperar el cambio que plantean en el sistema de abaratamiento de los despidos, son aspectos muy alejados de la racionalidad. En las restantes cuestiones económicas las hay que realmente tienen una sensatez que puede ser compartida por todos, de la misma forma que se entra en unos procesos liberalizadores que no creo que beneficien a nadie, e incluso estimo impropios de un partido socialdemócrata.
Pero estamos en un momento complicado, hay que hacer concesiones para aunar criterios, puedo no compartirlo pero sí entenderlo. Lo que me resulta imposible de entender es que unos señores presidentes sigan la disciplina de partido en lugar de tomar la iniciativa correcta de buscar el mayor beneficio para sus comunidades.
¿Qué lectura se puede sacar cuando antes de empezar las conversaciones ya se aclaró que no se iba a aceptar la corresponsabilidad de las medidas económicas? A mi entender sólo una: para el PP a mayor desastre económico, mayores posibilidades de desgaste del PSOE y de formar ellos el próximo gobierno. Y lo realmente penoso es que por esos intereses de partido obvien la situación actual y tan sólo la utilicen como arma arrojadiza, propaganda basura. El trasfondo no es un ¡no! al gobierno, sino a todos los españoles.
El punto IV de los acuerdos propuestos por el Gobierno, en un factor tan importante como la competitividad, han dado entrada a todas las propuestas de los populares, incluido la liberalización de sectores básicos, energía, comunicaciones, etc., lo que cuesta trabajo de entender. En otros apartados hay acuerdos que son sensatos, como la apertura de “fronteras” entre CCAA de cara a las empresas y la facilitación de trámites. Son lógicos los puntos adoptados sobre agricultura y pesca fundamentalmente, que provienen del ideario derechista, pero hay sensatez. Es así que incluso los sindicatos empresariales se daban por muy satisfechos e incluso los obreros, pero no los líderes del PP. Al menos es una presunción de que el diálogo social puede ir por buenos cauces.
Habida cuenta de la postura adoptada por la oposición, realmente sólo es de esperar que el Gobierno lleve adelante las propuestas que se han planteado. No será tarea fácil pues muchas afectan a las competencias de las Comunidades y la cerrazón a ultranza e irracional no deja de ser una gran barrera. Como indicó el representante de las Pymes, lo deseable sería un gran acuerdo, pero el jefe de la derecha española, Rajoy, apoya -por no decir dirige- a sus presidentes, que no son “figurantes” del gobierno, como declaró, sino de Génova. Y si la reunión no era para luchar contra la crisis, tal como indica en la prensa, quienes hayan leído el documento planteado pueden juzgar si se trata de medidas económicas o en caso contrario de qué. El Sr. Rajoy dice que no, pero el Sr. Rajoy dice que no sistemáticamente a todo, él o sus acólitas, tanto da.
Un saludo
JLF